Reciclar

Materiales cerámicos de neumáticos usados


La producción de materiales cerámicos a partir de neumáticos al final de su vida útil respeta la jerarquía de gestión de residuos que ENEA resume en esta pirámide

¿Sabías que puedes conseguirlos? materiales cerámicos de varios tipos (pastillas para frenos de disco, elementos calefactores para hornos, elementos de microelectrónica…) a partir de neumáticos agotados? El sistema fue desarrollado por ENEA y responde a la necesidad de eliminar residuos 'inconvenientes' con un proceso que no solo es económicamente sostenible sino también rentable.

Una combinación perfecta. Por un lado hay un sector de materiales cerámicos en constante crecimiento pero frenado por dos límites: el coste de las materias primas y el de los procesos de síntesis. Por otro lado, se producen más de 300 millones de neumáticos al final de su vida útil cada año en los países de la UE, y aún más en América del Norte, Asia y Oriente Medio.

Es cierto que los neumáticos al final de su vida útil se recogen a través de canales autorizados (existen consorcios especiales para la eliminación de neumáticos) y que de ellos se puede obtener energía mediante tratamiento térmico (especialmente pirólisis), pero persiste el problema de la sostenibilidad económica del proceso. La capacidad de transformarse en materiales cerámicos el carbonizado (residuo sólido) resultante del tratamiento térmico de los neumáticos ha abierto nuevas posibilidades.

La eliminación de residuos es un problema económico más que tecnológico. Los residuos de casi cualquier tipo se pueden eliminar transformándolos en otra cosa con tecnologías de tratamiento térmico, pirólisis (tratamiento térmico en ausencia de oxígeno) y gasificación (tratamiento térmico en ausencia de un agente oxidante o en presencia de vapor). Tres cosas resultan del tratamiento térmico: materia gaseosa, materia líquida y materia sólida (carbón).

La cuestión es que para que los tratamientos térmicos residuales sean económica y medioambientalmente sostenibles, los tres resultantes deben tener una posibilidad de uso y por tanto también un valor económico. Con el gas se puede producir energía por combustión y aquí nos basta. Los problemas son la fracción líquida y aún más la fracción sólida. Si este último acabara en vertederos (en el caso de los neumáticos, el carbón es el 40% del peso del material de partida), el tratamiento térmico no tendría sentido. Si, por el contrario, se puede utilizar para producir materiales cerámicos el habla cambia por completo.

Lo que han hecho los investigadores de ENEA, con una investigación que ha sido premiada entre las de excelencia, es tomar las reacciones carbotérmicas utilizadas para producir el materiales cerámicos y adaptarlos a los procesos de tratamiento térmico residual. De esta forma han desarrollado un proceso de tratamiento térmico y síntesis capaz de producir tanto energía (a partir del gas) como material cerámico, utilizando carbón como material de partida.

De este proceso de tratamiento térmico de neumáticos usados ​​se obtiene un carbonizado compuesto por carburo de silicio, elemento que por sus características puede ser utilizado para la producción de materiales cerámicos de gama alta: desde placas de blindaje de lanzaderas hasta motores de automóviles, desde turbinas de gas hasta resistencias de hornos y elementos microelectrónicos. Además: papel de lija y abrasivos, herramientas de corte, pastillas de freno y frenos de disco para automóviles de alto rendimiento, soportes de catalizador y más.



Vídeo: Reciclado de Neumáticos (Septiembre 2021).